lunes, 9 de julio de 2018

ROJO

Es una de mis breves menos breves. Sin duda mi dialogo más largo. Haber que os parece.


26 de febrero de 2015. (Autopista M-40).


La noche era oscura y la mitad de las farolas estaban fundidas así que los que entraban a Madrid lo tenían muy negro.

En el arcén del carril de deceleración que daba a Estación de Hortaleza había una chica de baja estatura y delgada caminando sin rumbo aparente. Su rubia melena brillaba con las luces de los coches. Cuando la alumbraban, se podía ver que en su mano izquierda colgaba una pequeña tela triangular con una macha roja . A simple vista parecía un pañuelo con sangre.

La única ropa que llevaba era una larga camiseta blanca que dejaba transparentarse su niveo cuerpo. Estaba pálida y andaba a duras penas pero se encontraba eufórica. Muchos coches tuvieron que dar un volantazo para poder sortearla y también esquivar a los coches que iban frenando según se iban acercando. Pero ninguno se paraba. A ella no le importaba, era feliz aunque no supiese lo que era aquello.

Unas horas más tarde se le acercó un Ford Fiesta rojo. Ella se giró deslumbrada por los focos y un joven abrió la ventanilla:

—Oye, ¿Necesitas ayuda? —En verdad quien la necesitaba, era él. El joven se había equivocado de salida y llevaba dando vueltos un tiempo. Tenía 18 años aunque aparentaba menos por su afeitado y media melena.

—¡He manchado! —gritó con todas sus fuerzas.

—¿Cómo? —miró a la carretera echandose para atrás el pelo.

—!Me ha salido sangre por el coñío! —explicó dando saltos.

—Baja la voz, por favor —cada vez estaba más arrepentido de haberse parado. " ¿Esto es una broma?, ¿Dónde esta la cámara?. Sí estuviese en lo que hubiese que estar no estaría aquí".

—¿Por qué? ¿No es motivo de fiesta?

—¿El qué?

—Ya te lo he dicho. Sí solo me vas a hacer preguntas sigo por donde iba. —Dió un paso vacilante.

—Espera. Lo siento. Monta en el coche.

"Sigue por tu camino que yo seguiré con el mío, eso es lo que tendría que haber dicho. Gilipoyas. Que no piensas. Y lo siento ¿Por qué?" pensó el novel.

La chica sin pensárselo 2 veces se montó en el asiento de copiloto.

—Pero sin las bragas, por favor —Intentó decirle Alberto sin titubear por los nervios.

—¿Las bragas? ¿Cuales? —dijo picarona

—Las de la mano. No es muy normal. —se dio cuenta que era la única que tenía.

—¿Y por qué? Que sepas que las quería guardar —le dijo tirando las bragas a la cuneta.

El joven dejó pasar el comentario y el gesto. Y se acomodo en su asiento. Cada vez estaba más confuso.

—¿Cómo te llamas? —la chica se abrió levemente de piernas.

—¿Para? —dijo lo más rápido posible antes de que la duda le vienese.

—De dónde vengo lo primero que se pregunta es el nombre.

—¿Y de dondé vienes? —las palabras le salieron sin pensarlo.

—Te metería en un lio sí te lo cuento. Llévame a algún lado por favor. Excepto a comisaría a donde tú quieras. Por cierto soy Dulce.

El chico tardó en reaccionar. "¿Dulce?, eso suena a nombre de prostituta. Creo que había una justo con ese nombre en Aída. Además tengo que decirla que se baje, podría estar encubriendo a una sospechosa o peor, a una delincuente y hacerme cómplice de encubrimiento.

—Yo Alberto. —quitó el freno de mano y arrancó —te aviso que no soy muy bueno conduciendo y hablando a la vez

—¿Y sí conduzco yo? No debe ser muy complicado. —alargó las manos hacía el volante —.¿Enséñame como va esto?

—¡Estate quieta!. Esto no es un juego —Dijo nervioso apartándole las manos con el brazo —. ¿Has cogido alguna vez un coche o te has sacado el carnet de conducir? —le dijo señalándole la L de la parte de atrás del vehículo.

—No. Solo quería ayudarte. Bueno pues no hablamos más hasta qué lleguemos dónde me lleves y punto.

Él se la quedó observando por un momento y le miró de arriba a abajo. En verdad tenía su atractivo pese al estado en el que se encontraba.

"¿Qué le habría pasado? "

Dulce se había quedado ensimismada mirando a aquel pedazo de tela que había tirado a la cuneta. Viéndolo hacerse más y más pequeña en la lejanía le pasaron tantos recuerdos por la cabeza. Tras un rato se giró hacia él. Por un segundo se cruzaron sus miradas. Un segundo que le pareció a Alberto una eternidad. La situación le venia grande, sin duda,. Aquello no le ocurría todos los dias. Ella se abalanzó sobre él y le besó.

Alberto no le dio tiempo a reaccionar. Pegó un frenazo y casi se estrellan con los coches aparcados de la avenida. Fue Dulce la que viendo que él no se inmutaba se separó de él.

—¿Qué haces? —su cabeza estaba echa un lio. En ese momento sintió tantas cosas a la vez que no pudo analizar bien la situación.

—Te he visto como me mirabas.

—¿Y como te miraba?. Por qué he frenado a tiempo sí no, nos vamos contra esos coches- Le gritó Alberto señalándole los coches de su derecha.

—Lo siento.

—Tranquila. —Cogió respiración y miró por la ventanilla —estamos todos nerviosos. Hoy esta siendo un dia muy raro para todos, supongo.

"En que coñío te estas metiendo" pensó Alberto.

Dulce le puso la mano en la pierna, la cual retiró al momento sabiendo que podía empeorar tal vez las cosas. Le miro intentando reconducir la situación. Sabía que no podía volver atrás pero al menos estaba a tiempo de bajar la tensión en el ambiente.

—Yo estoy bien y tú también, ¿No? —Hubo un pequeño silencio —¿Puedes conducir?

Levantó la cabeza del volante miró alrededor y metiendo la primera marcha le asintió con la cabeza

—Podemos salir a que te de un poco el aire, sí quieres o puedo conducir yo.

Dulce le cogió de la barbilla y se lo quedo mirando. Alberto hizo un amago de reírse por la broma.

—No, estoy bien. Gracias.

"Haber que hago yo ahora. ¿Dónde puedo ir con mi nueva amiga?. De verdad que en los problemas en los que me meto no se mete nadie, no podía conformarme con los problemas de matemáticas, joder" pensó Alberto

Además de alguna mirada esporádica, no dijeron palabra alguna hasta que pararon en el aparcamiento del Parque Valdebebas.

—Pensaba que íbamos a ir a tu casa

—En mi casa están mis padres y no se me ocurre otro lado mejor que este dadas las circunstancias. Por aquí suele pasar pocas gente asi que...

—¿Qué circunstancias?

—Pues que no te conozco de nada. Eres una chica muy rara y además vas casi desnuda.—Enumero cansinamente Alberto.

—Excepto que soy rara, te doy toda la razón en lo demás. Por que tu normal que dijamos no eres

—También es verdad —Se corrigió Alberto.

—Ahí hay un Burguer King había pensado que mientras pensamos en que hacer podemos tomar algo. Yo al menos tengo hambre

—Un poco, pero no tenías por que.— Se sorprendió de lo rápido que había perdido el enfado y los nervios.

"Mejor no le dijo que guardo comida en mis bolsillos, No creo que le importe" pensó Dulce. Era la primera vez que se paraba a pensar algo desde que se había montado en el coche.

— ¿Qué te apetece?

—Lo más barato. Me como todo.

—Te gustan las patatas, ¿No?

—¿Arrugadas?

—No. Fritas.- Le dijo con los ojos como platos. " ¿De dónde has salido Dulce?". Quiso decirla.

—Bueno pues no se . Probaremos- Dijo moviendo la lengua de lado a lado

—Te estas confudiendo eso no quiere decir... —susurró Alberto desistiendo en corregirla. " Ella es así desde a saber cuanto tiempo, no va a cambiar ahora de golpe"

—¿Qué? —Dulce la miró con un brillo en los ojos que ha Alberto le recordó a los de un gato.

—Nada. —Se quedó prendado de su mirada. Tenía los ojos marrones pero en la noche tenían un brillo especial—Vale pues ahora vengo

No solía haber mucha gente así que tardó poco en comprar 2 bolsitas medianas de patatas.

Alberto abrió la puerta del coche y entró.

-Toma Dulce —Dijo sin mirarla. Aquella chica le llamaba tanto la atención como ninguna antes lo había hecho. No solía hablar mucho con chicas. Sin lugar a dudas esta sería la conversación más larga con una mujer que hubiese mantenido en su vida.

Siempre que se quisieron dirigirse a ella la llamaban así refiriéndose al timbre de su voz asi que

Dulce empezó a llorar en cuanto escucho su nombre. Su primer impulso fue secarse con la camiseta pero pensó que no iba a empeorar las cosas montando una escena.

—Dulce —Le dijo sorprendido. En verdad se esperaba que tarde o temprano echase todo fuera de ella y se desahogara.

—Tranquila. sé que no quieres, o no puedes pero vas a estar mejor sí me lo cuentas todo. ¿Por qué lloras?

—Te estaría haciendo cómplice, eso es lo que ocurriría—reflexionó unos segundos —Y tú lo único que has hecho es tratarme como nadie lo había hecho antes- Dijo entre llanto y llanto.

—Pero si yo no he hecho nada —Alguien te habrá tratado mejor, seguro. ¿ Tus padres, por ejemplo?

Hubo un silencio en el que ambos estuvieron mirando a las alfombrillas del coche. Alberto rompió el silencio.

—Bueno pues tú dirás ahora que hacemos.

Dulce se sorbió los mocos y soltó todo lo que le quemaba por dentro.

—Desde que tengo uso de razón he estado sin saber a penas nada del mundo exterior. Y lo poco que sé, es por los clientes que atendía. Y no es que quisieran charlar mucho; iban directos a por lo que sabían que se hacia ahí. A echar el polvo de sus vidas aún sabiendo que todas estábamos allí en contra de nuestra voluntad. ¡Que nos estaban violando! Pero sabían que tendrían doble premio, el orgasmo y un hijo suyo. Así he estado todos estos años destrozando mi cuerpo constantemente. No vi a ninguno de los bebes ni siquiera me enteraba de cuando los tenía, me tenían drogada durante casi todo el tiempo de forma que no me enterase de nada.

—Hijos de puta —Alberto no se pudo reprimir. "Ahora entiendo por que queria encuadrar o conservar sus bragas" — No te eches la culpa de nada. No eras tú.

—Un dia un hombre mayor de alrededor de 60 años aproximadamente, se encapricho de mí y me dijo que me sacaría de ahí y nos iríamos muy lejos a una isla del Caribe.

—Lo típico —Alberto por alguna extraña razón estaba viviendo un extraño deja vu pero el mismo sabía que era imposible que aquello le hubiese sucedido antes o que le contasen esa historia. Aunque le resultaba familiar, tal vez de alguna serie o película. Él pensaba que todo lo que salía en la tele podía suceder excepto sí salían fantasmas pero ni de lejos se esperaba que le sucediese algo parecido —, Todos son iguales — No sabía muy bien por que había dicho eso pero ya estaba hecho.

—Yo también lo creía hasta hoy

Alberto miró nervioso por la ventanilla. Bajó el cristal y respiró profundamente

—Mis compañeras y yo solíamos decir que daba igual la edad, raza o ideología política que tuviesen, todos nos veían de la misma manera.

—Ahora tienes un nuevo mundo que descubrir. Tal vez te suene a frase de pelicula pero es que no se que decirte ahora mismo.

Ella le miró extrañada. "Claro, aunque tendrá mas o menos mi edad no habrá visto ni peliculas ni series desde a saber cuando. Y de las que viese, ni se acordara"

—Pero es que no se que va a pasar ahora. Sí me están buscando, sí me van a dejar en paz. Total tienen a muchas pero no creo que se arriesguen a que pueda decirlo a alguien o a la policía. "Sí pudiese haber salido con alguna todo sería de otra forma"

—¿Tienes pensado algo?

—La verdad es que no, salir de ahí fue algo impulsivo. Seguí los pasos que me dijo el hombre y ya esta

—No tienes a nadie que pueda...

—¿Familiares, amigos? - Dulce ni se inmutó. Por autocontrol se tenía que compadecer de ella misma.

"Que pregunta más tonta, sí me acaba de decir que lleva desde que logra recordar metida en un prostíbulo, debería hacer algo por ayudarla. Joder, Alberto ya has hecho demasiado, ya has tenido tu aventura ahora olvida todo esto. Aquí no ha pasado nada. Pero es que no puedo..."

—Alomejor no es lo que querrías pero tengo un amigo que tiene muchos perros y sin intención de insultar, la verdad es que les ha montado a los animales unas casas de madera en el jardín bastante buenas y espaciosas.

—¿Quieres dormir conmigo?

—No, no es eso. Quiero decir que estarías cómoda allí. Pero solo sí quieres.

—No quiero molestar a nadie, además no conozco a tu amigo de nada. No creo que quiera meterme en su casa.

—Por eso no te preocupes le conozco y no habría ningún problema. Tal vez sí les dijo a mis padres de quedarme en la casa de mi amigo. Asi alomejor te sientes más segura. Si es eso lo que quieres, claro

—¿Por qué haces esto?

—Supongo que por ayudarte

—Eres muy buena persona

Alberto se puso colorado

—Yo solo me deje llevar, no suelo pensar mucho cuando conduzco —Dijo dibujándosele una sonrisa en su rostro. Dulce la acompañó

—No se que va a pasar Alberto. Pero me gustaría que si saliera todo bien nos viesemos más veces.

—Tranquila, todo va a salir bien.

Alberto se acercó a Dulce y le empezó a besar. Sin pensar. Sin prejuicios.

ESENCIA



De eso que vas por el parque y con el olor a flores y bochorno, y se te enciende la bombilla.


Como todos los días voy al parque a escribir. Es lo único que me quita la ansiedad por el carnet de conducir. Entre el olor a gasolina y el del calor veraniego madrileño me vino un olor pelicular y una palabra. Practica. Solo eso. ¿Qué querría decir? Es verdad que, el viernes terminé las practicas ¿Olor a coche? No. ¿A ambientador? Tampoco ¿La coloña de el profesor? Lo dudo; el olía bien, era agradable y carismático: justo lo que busco en alguien pero también era más mayor. Además tengo novia.

AIRE DE PURO


Mi padre fuma y a mi me encanta todo lo que sea la naturaleza, ya sean unos tomates recién cortados a perderse por el monte con la burra o corriendo.


Extracto de mi diario

14 de noviembre de 2011

Aire de puro son vientos de guerra.
Aire de puro es el adelanto de incendio.
Aire de puro es el fin del mundo.
Aire de puro es contaminación caprichosa.
Aire de puro es olor a enfermedad.
Aire de puro es olor a problema.
Olor nauseabundo.
Aire de puro son humos de naturaleza.
Aire de puro es Aire de puro.
Que no hay que confundir con aire puro. Es bien diferente.

jueves, 30 de junio de 2016

BAJO UN DISFRAZ


Las puertas eran rojas y unos destellos quemaban la visión antes de entrar al local. Encima de las letras se dejaba leer: "Ven y diviértete". El interior era un alfombra de cabezas de diversos colores, juntas parecían la bandera del orgullo gay. Todos "bailaban" en la pista al ritmo del reggaetón. A cada lado una barra; Una light y otra para adultos.

No hacía más de una hora que acababa de abrir el local. Los anuncios en las farolas parecían que habían dado su fruto si no hubiesen tenido que empezar a recoger el chiringuito


Un grupo de chavales llegaron y detrás de ellos un solitario. El grupo era un conjunto de razas y estilos de ropa. El solitario tenía una cresta de gallo como las pelucas de carnaval y llevaba gafas. Fueron en manada hacia la barra light a pedir cada uno un mojito. El Solitario se fue en dirección contraria.

Por favor no corran o tendrán que marcharse de aquí.

-Coctel aquí.

-Otro aquí.

-Que se creen que soy uno de los vuestros. Tomar, anda -Les tendió los vasos- Y iros de aquí. -El camarero estaba cansado de tener que aguantar a niñatos como esos, lo peor es que algunos ya rozaban los 18 como el.

Para más índole, refunfuñaron.





El Solitario bailaba con una chica que acababa de conocer esa misma noche. El tenia 18 años y ella 14 .Bebía un cuarenta y tres con naranja aguado mientras la poseía agarrada de la cintura mientras meneaba su culo al ritmo de su canción preferida; El tacatá. La música era infumable y repetitiva..

-Bueno, cuéntame algo sobre ti. ¿Estudias o trabajas?

-Encima de guapa cachonda. -Ambos rieron- Suavecito. Ninguna de las 2 cosas, vivo en un estudió con unos amigos. Nos mantienen mi viejo y la madre del Johnny

-Que moderno, un single en un estudio.

-Y tú?

-¿Tú que crees? -Se recogió su melena rubia al lado izquierdo- Vivo con mi viejo. Soy una niña

-Bueno, eso lo dirás tú, por que tú forma de bailar no es apta para cardiacos.

-Pues todavía no me has conocido del "to".

La Niña, entonces salto y se subió a bailar a la cintura del Solitario como si se tratase de una barra de striptease.

El solitario se fijo en sus abundantes tatuajes y en su caderas pronunciadas.

Quién me iba a decir hace 2 años que iba a encontrar esta tía en mi vida y por aquí

-Te gustan los "tattos" por lo que veo.

-Me los hice sin permiso de mis padres.

-Uff, que rebelde.

Joder cuando se me va a lanzar, para esto me despejo corriendo y quemo grasa-Pensaba El Solitario mientras agarraba las nalgas de La Niña.

Apenas paso un tiempo en el que solo la musica invadía el ambiente mientras El Solitario no se había dado cuenta que se estaba montando una de sus peliculas.

-Tú, tio te estoy hablando-La Niña le giró la cara y se miraron durante un tiempo. Ella tenía unos labios finos y unos ojos azules pintados de negro que le hacían asemejarse a los de las árabes.

Sus cabezas se torcieron y se fueron acercando poco a poco.

-Oye, me harías el favor de irme a por un poco de...-Pidió la niña de improviso.

-Cuál te apetece?

-Me da igual. La más barata. Sorpréndeme.



El Animal del desierto estaba en la esquina izquierda de la barra de cocteles para adultos.

-¿Qué tal te va la noche tío?

-Bien, bien.

-Para irte mal con esa titi. No has "jodió". La tienes comiendo de la palma de tu mano. Como debe ser.

-No te creas. Parece que me esta vacilando.

-Ya se soltara. La dejan sueltas cada vez más pronto. Luego se extrañan de que se les presente un inquilino en la familia.

"Hipócrita, algunas de esas criaturas no deseadas las habrá provocado el por que con la arena que vende a muy buen lugar no se podía llegar".

-Bueno que te pongo.

-Lo más barato que tengas- Le dijo casi refunfuñando. El solitario no queria esa noche problemas y menos con un hombre de negocios de la arena.

-Esto le va a gustar-Cogió una bolsa de arenilla de color blanco como la nieve y se la enseñó-Haber cuando te apuntas tú también.

-Que va -Dijo mirando a la Niña.

Estaba sentada en un sofa. Se tambaleaba. Parecía mareada.

El Animal le estrechó la bolsa y el la cogió.

-Son trece con cuarenta

-Toma y haber cuando bajas los precios, cabrón.



El camarero creía haber tenido bastante ya ese día pero el destino le dio una última sorpresa. Allí en medio de la pista acababa de ver a su amigo de la infancia, Con el se iba de copas todos los sábados, se tomo su primera cerveza, y tal vez sin el no hubiese salido del mundo de la droga. Tantas experiencias vividas.. Pero al terminar el instituto se habían distanciado...el empezó a estudiar periodismo y el se puso a trabajar

"Que coñio hará aquí este, sí decía que no iba a pisar una discoteca en su puta vida, que eso era de perroflautas y yonquis"-Fue lo primero que se le ocurrió nada más verle.

Cuantos recuerdos le traía su amigo. Desde detrás de la barra le envidiaba por la libertad de la que disponía. El no tenía 2 vidas; . El no estaba agobiado por los horarios y no tenía un jefe que le escupía en la cara cuando le mandaban limpiar los baños.

"Las furcias de los locales estos de noche, están mas manoseadas que las masas de un pizzero"

Dijo su amigo durante una nochevieja. Sin pelos en la lengua. Tampoco las niñatas de su lado se cortaron mucho cuando le soltaron una bofetada en toda regla.

No le faltaba razón, pero había sitios y sitios. Se ve que ha dado un cambio muy brusco en su vida. De fachorro a esto hay un camino

Su amigo para su sorpresa estaba socorriendo a la niña con la que unos instantes había estado bailando, que ahora yacía en el suelo inmóvil. En la mesa mas cercana una bolsa de...

Dios mío, el no, que sean de la niña.

Al rato se formo un circulo de curiosos alrededor de ella entre los que estaba el Conjunto. Todos querían saber que había sucedido.

Aprovechando la situación, El Solitario se cogió la puerta y no volvió.



"Que ganas de llegar a casa ponerme el pijama militar de mi padrino y dormir la mierda borrachera esta."

Mauricio El Solitario vivía en su casa con sus padres, maldiciendo su otra vida y cagándose en perroflutas pero ¿Acaso el no se disfrazaba de uno de ellos cada noche?

Estaba harto de luchar por la reconciliación imposible de sus padres, de tener que pegarse por una cosa o haya donde fuera, de no saber que hacer con toda la vida por delante, de no saber quien era...

"Esto no me beneficia, tengo que dejarlo"

La droga, las chicas, el alcohol, el tabaco y la noche habían sido su refugio desde que perdió la fe en todo lo que creía hace 2 años. Un disfraz que le sirvió para intentar conocerse a si mismo.

"Soy católico o me cago en Dios" " Soy de derechas y me cago en este disfraz o soy realmente aquel del que me disfrazo"

Todos los llamaban El Solitario, pero no por ir solo, si no por que no tenía personalidad propia o eso creía. Mauricio Lopez era todo un personaje ¿No?

Sergio Carril Gallardo

EL OCASO DEL ASCO


Adan iba caminando por el parque camino de su casa. Cuando salió de sus pensamientos mas soñados en Panama y Suecia, descubrio que la primavera habia ya hecho acto de presencia.Las amapolas rojas asomaban por el verde cesped. Las margaritas adornaban el bordillo en la acera. Los mosquitos haciendole cosquillas por la nariz y zumbandole en los oidos.
Al borde de una insolacion, Adan, penso- Bendita hora en que lo hizo-. "¿Y si hago un ramo a Angela por el aniversario?. Hay tantas flores a mi alrededor.... da pena dejarlas aqui" . Se agacho y se puso manos a la obra.
Se dio cuenta que el tacto era algo humedo a pesar de no haber llovido pero el siguió con su cometido.
"Hostia, el aniversario de mi mujer no es hasta mañana"
"Bueno se lo dare al portero y mañana antes de trabajar las recogo"
Juan, recordo que ese dia le tocaba a Mario guardar la porteria. Asi que se dedico todo el camino a casa rezando por que no se hubiese escaqueado hoy tambien del trabajo
Imaginaros la cara que puso el hombre al humedecerse sus manos hasta arrugarse nada mas cogerle aquel ramos de flores improvisado.
-Muchas gracias Mario, mañana vengo a por ello.
-Eh vale.... cuando puedas....No creo que se mueva.-Se las quedo mirando y las puso junto a los lapices y utensilios de escritorio.
"Este tio cree que le va a entregar esto a Angelica, va listo. Por ser su exmujer no tiene que regalarle esta basura"-Penso el portero

2 horas despues
-¿Angela donde esta?-Dijo arrimandose el movil mas a la oreja.
-Ahorita subo las frutas y las verduras para mi casa. ¿Ocurre algo Mario?-Su acento boliviano se hizo notar.
-Nada, nada. Solo que estaba tocando su puerta y vi que nadie contesto.
"Lastima no poder volver con ella.Prefirio a ese tio con pelo."
-Si espera ahorita subo.
-Vale aqui te espero.
Unos crujidos de escaleras sonaron al acercarse la boliviana a su piso.
-Buenos dias Mario.-Se dieron dos besos. El rumano le dio una palmadita en la espalda a la que fue su compañera de vida-¿Que era aquello que me quieras contar?
-Yo... bueno... Hoy vi que el jardin estaba mas...eeeeeeh...bonito que ayer y he querido hacerte esto.
-Hay estan mojadas. Casi se le cayeron de tal asco que le producia en un primer momento.
-Ya lo se. Cada gota es un poquito de mi querer
-Donde supistes eso?-Ella le miro con cara de extrañeza
-Escuche la frase y me gusto.-Mario timido miro al suelo
-Esto no esta bien.
Entonces sus miradas furtivas acabaron en pocos segundos en la comunion de sus labios y en abrazos prolongados.Mas tarde le invito a pasar a casa y alli se olvidaron de la vida anterior para penetrar en otros temas.

Sergio Carril Gallardo

GRACIAS POR NADA

El viento abrió la ventana con un fuerte soplido. María se acercó un día más a ella y se asomó. Su triste y desesperanzada figura esperaba a la persona que marchó aquel verano del 33

António se fugó a Francia el día del reclutamiento para la guerra. El pensaba que la guerra era para los poderosos y los valientes en batalla.
Para María siempre quedara pendiente un anillo y un beso.

-Hay Paco que haría sin ti -Susurró María a su canario.
Antonio antes de marchar le regaló a Maria un pajaro. En su jaula una nota: "Antes que este pajaro muera yaceremos tú y yo en el mismo cuarto. Te lo juro". Pero aquel día el canario no estaba en la jaula, habia hechado a volar junto a la esperanza de aquella joven.
-Dios dime, lo que he hecho mal, mejor sería que me llevases ahora que no sufrir esto que siento.
Día tras día la muchacha rezaba y pedia a Dios que le revelase el paradero de su amado para ir ella misma a buscarlo si fuese necesario. Asi calmase sus dolores y cesasen sus pesadillas. Pero sus sueños solo dejaban ver entre niebla una figura montruosa de un joven en el que se podía apreciar las secuelas de la guerra. Todas las noches se dormía abrazando su foto pero nunca soñaba con él.
La puerta chirrió y quedó entornada. Su madre entró
-¿Qué estas haciendo aqui hija?
-Ya lo sabes madre. Todos mis días son iguales.
-Hoy no. El señorito Antonio esta esperandote en la puerta, Maria. Por fin ha vuelto.¿No le vistes volver por la ventana? -La madre estaba mas eufórica en esos momentos que su hija. Ya después de tanto tiempo no creía que pudiesen venir tiempos mejores, aúnque tuviesen de nuevo cultivos en su tierras y ella estuviese felízmente casada.
-Es imposible. Además no vi nada.-Señalo la ventana.
-Hay hija que incredula sos a veces, venid y verlo con vuestros propios ojos.Tu madre no te miente y menos con algo como esto. A qué esperas.
Ambas bajaron las escasas escaleras de madera que daban al piso de abajo. Cuando llegaron frente a la puerta, se pararon y la madre dijo:
-Abre la puerta
María abrio el portón queriendose esconder como los niños timidos tras las faldas de su madre.
Una figura adulta se la quedó mirando. Era bajo, gordo y con mucho bello.
-¡Maria!
-¿Quién me habla?
El rostro del hombre cambió a una mueca de tristeza
-Soy yo, António tú futuro esposo. ¿No me reconoces Maria?
-No -Se llevó las manos a la cara ocultandose los ojos.
Aquel no era del que se enamoró en la escuela durante los felices años de su juventud, aquel no era ese joven que le echaba piropos y la llevaba de paseo al Retiro. Había cambiado.
No todo el mundo puede decir que sus sueños se han hecho realidad y en su caso así había sido.
La guerra cambia a los hombres y endurece a las mujeres por las lágrimas derramadas a las pérdidas de sus cercanos.
Sergio Carril Gallardo


MORIR Y VENCER

¿Miedo a morir?

Fragmento de la ultima aventura de un hombre antes de morir.


Vivía en una mentira. Como pude estar tan ciego tanto tiempo. Mi infancia no fue para tirar cohetes gracias a mis padres pero en el internado las cosas no me fueron mucho mejor.Por que no quise.
Después de 20 años día tras día me sigo preguntando quien soy, y si en algun sitio de este lugar le pertenezo a alguien
Mañana sera todo distinto, asi lo he planeado durante mucho tiempo, y asi se ha de cumplir
Ayer mi colega "el Johny" me paso la localizacion del cabron de mi padre. El muy putero estaba con unas prostitutas en Vallecas.
"Haber si le pegan el sida"
Que asco me da. Menudo gilipoyas fui en no obrar en consecuencia contra el antes.¿Por que no fui capaz?
Un taxi me llevo hasta alli, su conductor salio hechando hostias de alli nada mas pagarle.Por que seria
2 telediarios tarde en saber que las palabras de mi amigo eran ciertas: Vallecas huele a droga y corrupcion
Para rematar el cuadro un hippie se me acerco pidiendome un mechero.Se tambaleaba y en algunas ocasiones no se le entendia al hablar.
Pase de el y al principio parecia que el tambien pero despues de un rato me empezo a seguir hasta que le di esquinazo en el primer callejon que vi, se ve que queria dar por saco.
Alli en la oscuridad del callejon habia dos niñatos en plena comunion de sus sexos.De que forma lo hacian, por Dios, con tan corta edad, madre mia.
Mira que yo soy... pero se donde y cuando hacer mis necesidades, coñio.
Al rato divise mi objetivo. Revise la mochila para comprobar si habia metido todo.
Mire entonces a mi alrededor, al local, a mi padre por la ventana con una rubia a 4 patas en la cama y pense que lo que veia no era bueno.

Asi me acerque a la puerta del local y Bumm.Nos encontraremos en el infierno papa.


Sergio Carril Gallardo